Los espejos son un elemento imprescindible en decoración, además de su utilidad y función decorativa, nos permiten ampliar e iluminar los espacios.
Este espejo rectangular destaca por la sobriedad y elegancia de su diseño. Su marco de hierro acabado en negro incorpora esquinas redondeadas que suavizan su estructura, mientras que las líneas grabadas añaden un delicado detalle decorativo que realza su carácter.
Una pieza versátil, perfecta para vestidores, dormitorios, recibidores o espacios comerciales, que encaja en ambientes de estilo contemporáneo, industrial o clásico renovado. Dispone de anillas traseras de sujeción, garantizando una colocación estable y segura en pared.
Un espejo funcional y decorativo que aporta profundidad, luminosidad y un toque sofisticado a cualquier espacio.
¡Espejos muy personales!
Medida interior: 70×172 cm.

































